Sigue estos diez consejos sobre la lactancia para que tengas un pequeño punto de partida sobre el tema.

Ya sea que estés embarazada o ya tengas a tu bebé, si tienes un problema con tu lactancia y quieres amamantar, busca ayuda especializada, infórmate oportunamente, que un especialista te dé las herramientas emocionales para lidiar con las dificultades y verás como amamantar sin estrés, sin agobios y con bebés creciendo sanos sí es posible. Aun así, a continuación podrás ver el decálogo personal de Nicole Anidjar para que tomes un primer contacto con la lactancia:

  1. Debes informarte con anticipación y tener a la mano a una especialista en lactancia materna que te apoye en caso de necesitarlo.
  2. La lactancia no debe doler (espero que la letra en negrita exprese la importancia de este punto). Las grietas no son normales. Si te duele, llama a una especialista.
  3. Evita dar biberones o chupetes por lo menos en el primer mes (si necesitas complementar, no son necesarios los biberones, pero igualmente, llama a una especialista en lactancia).
  4. No uses jamás el extractor para medir tu leche (porque no funciona así).
  5. Entiende que la lactancia es a libre demanda, sin horarios ni tiempos (y, si ves que la “demanda” es excesiva, puede que haya un problema, por lo que debes contactar a una especialista).
  6. La lactancia no es lineal: tiene picos (brotes de crecimiento) en los cuales el bebé demanda más, luego “se regula”. Es normal y no es necesario dar leche adicional.
  7. Los médicos y demás sanitarios, en líneas generales, no están ni preparados ni actualizados para ayudarte. Sé muy juiciosa con las recomendaciones que recibas.
  8. Ninguna leche es de mala calidad ni “cae mal a los bebés”. No existe tal cosa como intolerancia a la leche materna ni que el bebé sea alérgico a la leche de su madre.
  9. Entre el 95 y 98% de las mujeres puede, físicamente, amamantar y las que (físicamente) no pueden es porque tienen una condición médica de base, diagnosticada y comprobada que interfiere con su capacidad de dar el pecho.
  10. Si bien casi todas las mujeres tenemos una fisiología que permite la lactancia, la mayoría no están preparadas emocionalmente para el reto.